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TEMPLO PARROQUIAL
NTRA. SRA. DEL CARMEN.
 De
estilo neoclásico, comenzaron las obras en 1830 terminándose la torre en
1840. La Parroquia consta de tres naves: la central, incluyendo el crucero
es más ancha y elevada que las laterales, siendo su bóveda de cañón.
Posee un valioso retablo procedente del convento de la Encarnación de
Arcos de la Frontera.
En la
fachada de la Torre de la Iglesia se encuentra un cipo funerario
procedente de Iptuci que puede fecharse en el siglo II D.C.
PÓSITO DE
LABRADORES.
(Actualmente
está situado en lo que hoy es el antiguo Casino de la localidad.)
Construido en 1790, era el lugar donde se almacenaba el trigo y la cebada
de la población, siendo administrado por el Cabildo Municipal.
Actualmente la estructura se mantiene intacta, siendo de interés las bóvedas
de la planta baja. Constituye el edificio más antiguo del pueblo,
independientemente del uso que se le ha dado a lo largo de los años.
PLANEAMIENTO
URBANÍSTICO.
El
planeamiento lineal de sus calles, similar a las colonia americanas es
propio de una "nueva población": paralelas unas a otras, se
orientan de norte a sur y de este a oeste, sorteando pendientes orográficas
y las pequeñas lomas.
Las calles de un
ancho aproximado de 10 metros, forman manzanas cuadriculares en torno a
los principales edificios públicos y se hallan ajardinadas, con naranjos
y limoneros, por lo que se la conoce como "Jardín de la
Sierra".
CIUDAD
DE IPTUCI.
En
la cumbre de la "Cabeza de Hortales", los fenicios iniciaron la
explotación de sus salinas, alcanzando esplendor en la época romana y
acuñando moneda propia. En poder de los árabes, fue destruida por
Alfonso VII en los años 1.113-1.114. Hoy se conservan lienzos de
murallas, el cipo funerario en la fachada de la iglesia, y una lámina de
cobre del Tratado de Hospitalidad entre Ucubi (Espejo de Córdoba) e
Iptuci.
En el término municipal, se ha hallado una muestra única de armamento
cristiano, cuyo estilo se impuso en Al-Andalus en los siglos XII y XIII,
coexistiendo con otra armas de tradición musulmana. La espada, de doble
filo, está guarnecida con un pomo esférico macizo coronado por un botón
para la fijación de la empuñadura. El puño, dividido en cuatros
sectores, alberga decoración epigráfica grabada.
Fue declarado en el año 2002, bien de interés cultural.
(Historia
de la Cabeza de Hortales)
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